jueves, 14 diciembre, 2017 8:00 am
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la convulsa historia de uno de los trackers más veteranos (y maltratados) de la red

El mundo de los trackers de torrents es un continuo drama de viejos gigantes que caen y nuevas esperanzas que nacen. Cuando pensamos en trackers duraderos que han conseguido sobreponerse a numerosos cierres y persecuciones a casi todos nos viene a la mente The Pirate Bay. Pero no son los únicos que llevan años tratando de mantener a flote su barco.

Hoy os vamos a hablar de Demonoid, uno de los trackers más importantes y longevos de Internet. Son un tracker semiprivado que en la última década ha tenido que superar constantes cierres y caídas, censuras, ataques cibernéticos y redadas. Incluso su fundador decidió abandonar el barco, aunque este año ha vuelto dispuesto a devolverle al tracker toda su vieja gloria.

Inicios y primera ofensiva de la industria musical

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Demonoid fue fundada durante el año 2003, el mismo año que también vio nacer a The Pirate Bay. Por aquel entonces seguía habiendo un enorme vacío tras el cierre de Napster dos años antes, y el P2P empezó a postularse como una nueva alternativa para centralizar el intercambio de archivos. Demonoid fue uno de los grandes protagonistas de ese boom, y en pocos años ya se había convertido en el segundo tracker más importante de Internet junto a Pirate Bay.

Durante cuatro años las cosas estuvieron tranquilas. Las invitaciones a Demonoid eran un bien preciado y siempre causaban expetación cuando se abrían. Pero ante la creciente popularidad de este tipo de páginas, la industria musical empezó a reaccionar tras unos primeros años en los que no supieron bien cómo afrontar estas webs.

Los primeros ecos de lo que estaba por venir llegaron desde Holanda en junio del 2007, cuando un tribunal de Amsterdam emitió las primeras sentencias concluyendo que los administradores de páginas de torrents creaban una estructura para la infracción de derechos de autor. Algunas de las páginas que se hicieron eco ya hablaron entonces del posible fin de la época dorada y segura de los trackers de torrent.

El primer gran golpe a Demonoid vino desde los tribunales holandeses

El primer golpe a Demonoid vino también desde Holanda. La organización “antipiratería” BREIN emitiese una citación judicial contra Leaseweb, la IPS que les alquilaba los servidores, para que no dejase que siguiesen operando. Y así fue como se materializó el primer cierre serio del portal, aunque cinco días después ya estaba de nuevo operativo.

El ataque fue a dos bandos, y mientras por un lado se empezaba a enjuiciar a los creadores de las páginas, la industria también atacaba a los propios usuarios que las utilizaban. En verano de ese 2007 varios usuarios de Demonoid y otros trackers reportaron que sus operadoras les empezaban a enviar cartas de cese de actividades, alegando que la industria musical les había comunicado que estaban utilizando las líneas para violar derechos de copyright.

El segundo ataque directo contra el tracker llegó el 25 de septiembre de ese mismo año, cuando sin previo aviso volvió a cerrar sus puertas. Cinco días después volvieron y explicaron que la Asociación Canadiense de la Industria de Grabación (CRIA) les había amenazado con acciones judiciales. Tras los problemas en Holanda Demonoid había migrado sus servidores a Canadá, y a cambio de poder seguir activos tuvieron que bloquear el acceso de los usuarios de aquel país.

“La CRIA amenazó a la compañía que nos alquilaba los servidores”

Seis semanas después Demonoid volvió a cerrar, y esta vez parecía algo definitivo. Cuando tratabas de entrar en la web aparecía el siguiente mensaje: “La CRIA amenazó a la compañía que nos alquilaba los servidores, y debido a esto no es posible mantener la web online. Perdón por las molestias y gracias por vuestra comprensión”.

Finalmente, después de recibir el apoyo de The Pirate Bay y mover sus servidores a Ucrania, Demonoid reabrió sus puertas en abril del 2008. Pero fue un retorno agridulce en el que nada volvería a ser como antes, porque tras la apertura se anunciaba que el creador de la web abandonaba el proyecto alegando motivos personales.

Toda una década de inestabilidad

Demonoid Entre Rejas

El panorama que se encontró Demonoid en su retorno nada tenía que ver con el que había cuando la web fue creada años atrás. OiNK había caído, y los que resistían como Pirate Bay se enfrentaban continuamente a todo tipo de acciones legales. Lo mismo les pasó a ellos, y ya en el mismo 2008 de su reapertura vieron cómo eran bloqueado en Rusia, y usuarios de otros países como Holanda o Brasil también estuvieron experimentando problemas.

En los años siguientes la cosa no fue a mejor, y Demonoid empezó a ganarse la fama de estar casi más tiempo caída que operativa por sus constantes y prolongadas caídas de varias semanas y meses. Que si problemas de hardware, que si pérdidas de datos de usuarios, ataques DDoS en más de una ocasión, problemas con anuncios que redirigían a malware. El tracker no terminaba de encontrar la estabilidad, y poco a poco iba perdiendo su peso frente a las crecientes alternativas.

El enésimo golpe de gracia lo recibió en agosto del 2012, cuando las autoridades ucranianas cerraban el portal coincidiendo con una visita de su Vice Primer Ministro a EEUU para tratar temas relacionados con las infracciones de copyright. Tras el cierre, sus dominios incluso se pusieron a la venta. Se completaba así la que fue denominada “una de las principales victorias contra la piratería en línea en 2012”.

Demonoid Anuncia Su Retorno

Tras más de un año sin dar señales de vida, Demonoid anunció en noviembre del 2013 que estaban preparando su retorno, y adjuntaban una dirección para quien quisiera donar bitcoins a la causa. El tracker volvió a la vida en enero del 2014, y se convirtió rápidamente en uno de los cinco rastreadores de BitTorrent más activos en Internet. De hecho, en pocas horas ya estuvieron recibiendo 1,3 millones de visitantes repartidos en 388.321 archivos de torrent.

La fuerza de su retorno podría haber hecho pensar que los días de gloria volverían, pero enseguida se reanudaron los problemas. Google los bloqueó acusándoles de difundir malware, y los propietarios de derechos copyright exigieron unos bloqueos en Italia y Reino Unido a los que el tracker respondió cambiándose de nombre por enésima vez. Para colmo Demonoid se ganó las críticas de su comunidad bloqueando a los usuarios de Adblock en un intento de mantener a flote sus cuentas.

En busca de su vieja gloria

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En marzo de 2017 y tras otro periodo de dos meses fuera de línea, Demonoid volvió a las andadas. El viejo rockero de las descargas sigue siendo a día de hoy uno de los grandes nombres dentro del mundo del P2P, pero tras una década de idas y venidas se ha ganado una merecida fama de inestable. Pero por fin parece que algo está empezando a cambiar.

Para ello, a mediados de este año su fundador Deimos anunciaba su retorno. Su primera medida fue la de intentar reconstruir su comunidad de usuarios y rediseñar por completo la web, para lo que están preparando un nuevo sistema de karma para los usuarios, listas de amigos y foros integrados.

“Le di el control a los tipos equivocados cuando comenzaron los problemas”

“Le di el control a los tipos equivocados cuando comenzaron los problemas, pero es hora de controlar las cosas nuevamente”, le ha dicho Deimos la web Torrent Freak “El desarrollo de back-end va un poco lento, es un gran cambio que permitirá que el servidor se divida en un montón de pequeños servidores en todo el mundo”.

Sólo el tiempo dirá si Demonoid consigue mantener quitarse de encima la fama de tracker inestable. Pero de momento la operación de reforma sigue adelante con la creación de un nuevo logo, y el aviso de que están explorando la posibilidad de habilitar un sistema de minado de bitcoins usando las GPUs de los usuarios como vía para acabar con la publicidad.

Numerosos estudios han puesto en duda el impacto negativo del P2P en la venta de contenido audiovisual, y alternativas como Netflix o Spotify están demostrando poder hacer disminuir las descargas mucho más de lo que han hecho años de batallas legales. El panorama por lo tanto parece por lo tanto lo suficientemente tranquilo como para que Demonoid acabe con sus idas y venidas, aunque vista la historia del tracker mejor será no confiarse.

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